La vida es un sueño. Un sueño impulsado por los corazones que palpitan al unisonó. ¿Recuerdas la primera vez que pusiste tu oído sobre su pecho, y supiste que palpitaban sus corazones a la par?, Y si aun no lo has vivido, ¿Qué crees que se sentirá?
Recuerdo los segundos que se han contado hacia atrás, ya que cada instante alarga más tu vida y te acerca a la muerte. Es un recorrido con estricto final. ¿Por qué dejarse llevar por la miseria, si sabes que al final morirás?
He dicho, y lo repito si es que lo quieres, que no me interesa mucho a donde voy, sino más de donde vengo. El futuro me preocupa, pero al punto que entiendo la imposibilidad de poderlo cambiar. Los hombres que algo han conseguido, no sabían cuándo ni cómo lo lograrían, simplemente… lo sabían.
Así es como, sin miedo ni interés de equivocarme, puedo intentar una hasta lo que el mundo entero ha catalogado de imposible. Imposible is Nothging
Si un hombre lo puede soñar, lo puede lograr.
En sus ojos...
Sobre la Vida
[ IV ]
Al tanto andar que caen abatidos
Ciegos reyes que sus almas han perdido
Cerca de sus tierras, la vida adormeció
Sin saber do su muerte aconteció.
Cubiertos todos de fina plata
Escucharon la tortuosa serenata
Supieron entonces de su muerte
Y todos, al unisonó, maldijeron a su suerte.
Ahora digo yo, al ver a estos muertos:
-¡Hasta los reyes son abyectos!
[ III ]
La lluvia puede acariciar tu rostro,
Y el viento cubrir de ternura tú alma,
Pero tus suspiros por las noches
¡Dedicados a mi no serán!
Podrán nuestras miradas cruzarse otra vez,
Y la rutina hacernos topar,
Pero las sonrisas en tu boca
¡Dedicadas a mi no serán!
Otros brazos te podrán abrazar
Y labios tu boca besar,
Pero con tanto brío como yo
¡Jamás nunca te querrán!
[ II ]
Y me preguntas suavemente
Con tu boca rojiza pegada a mi oído
¿Dónde duerme mi cariño?
¿Y tú me lo preguntas, tan inocente?
¡Se encuentra pegado a tu olvido!
[ I ]
Se encendió como un Sueño,
Que luego, amor, se hizo mi deseo.
Y vi por vez primera lo Ceñido
Por el triste manto del olvido.
Retumbo el Canto sonoro
Entonado por la lira de oro
Allí enmudeció mi alegría
Al irte tu, amor del alma mía.
Ahora que tu boca no se pega a mi boca,
La alegría a mi alma tampoco le toca.
Y llegada la noche, sentado en el diván
Mis suspiros no saben si vienen o se van.
Viviré con los recuerdos dolientes,
Clavado en tu foto con mirada ausente
Mientras mi vida lenta se deshoja
En pedazos de amor que nadie recoja.

