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Una historia es una historia porque esta, en su defecto, puede ser contada. Yo no la cuento porque sea interesante que todo el grupo humano sepa de tu historia (aunque si ambiciono quedar en los libros de historia), sino que para que un recuerdo prevalezca y persevere en el tiempo. ¡Hay que poner ojo en que no es lo mismo!
Como había dicho antes, yo cuento historias para que prevalezcan los recuerdos, para que perseveren en el tiempo. Lo hago porque es una dicha poder escribir poesía y cuentos. ¡Porque es decir lo que más deseo! Escribo porque hay brillos en las palabras que se cargan de felicidad, y podemos verla una y otra y otra vez. ¡Allí están!, solo tienes que verlas en ti y sentirlas. Sentir que nada es imposible, que todo se puede lograr, que el mundo gira para poder cumplir los deseos de cada uno de nosotros. Escribo para que los recuerdos cargados de este brillo, esta felicidad, este “Todo es posible”; prevalezcan y perduren en el tiempo.
El tiempo es otra parte de esta unidad irrompible que nos forma, otra parte de la cadena de la que somos un eslabón más. Uno más, pero no por eso menos importante que le anterior. Somos únicos, pero parte de una perfecta unidad. Y esta unidad me permite contar las Historias que cuento, escribir los poemas que escribo. ¡Porque no solo yo lo he sentido así!, porque en alguna parte del mundo alguien más está sintiendo la misma emoción, y ha dado fuerza a estos recuerdos para que prevalezcan y perduren igual que yo lo hago ahora.
Tanto él como yo, estamos contando una Historia, no porque sea interesante que todo el grupo humano lo sepa, sino, nuevamente, para que prevalezcan y perduren esos recuerdos… algún día lejano o cercano, alguien más los leerá y dirá: “¡Oye!... ¡Yo también me siento así!” Y en ese momento, vivo o muerto, cerca o lejos, joven o viejo; sentiré la felicidad de que lo que escribí, finalmente… Sirvió.
Pienso, pienso, pienso
Pienso en muchas cosas
Pienso en los que fueron
Pienso en los que serán
Pienso, por ejemplo, en la luna
En las en las torturas de la gente
En los sonidos de la cuna
Y en las palabras del consiente.
Pienso en los zafiros de la Novia
Que de tanta pena los clavó en la tierra
Los Clavó junta al muerto en guerra
Y de paso en paso escondió la fobia
Pienso en las caricias que murieron
Entre las sabanas del pérfido engaño
Junto a aquellos frio besos del estaño
A quienes nunca y nunca y nunca sonrieron
Pienso, pienso, pienso
Pienso en muchas cosas
Pienso en cuando fuiste,
Pienso en que ya no serás más
A veces lo siento como una suave brisa. A ver, me explico:
Cuando estoy triste y solo en mi cama por A, B o C motivos, me pongo a escuchar música de Yann Tiersen, o una cancioncita llamada Classical Gas (Version Acustica por Eric Clapton). Entonces se me pasa un poco la pena y esas cosas.
Pero siento que muchas veces los amigos se van perdiendo y uno tiene que retomarlos. Hace poco retome a una y apareció otra. ¡Como quisiera verlos a todos otra vez!
Es un camino pesado el tomarse la Psu como algo gigante y terrible. Cuesta mucho acostumbrarse al nuevo ritmo de vida, y los estudios y todas las cosas te llevan a un vértice que puede producirte un mareo que no te explico. ¡Que alguien pare el mundo que me quiero bajar!
Pero bueno, hay coas que hacen que me sienta mejor, después de todo. Por ejemplo están las salidas que hago ahora. Mas acotadas pero valen la pena. (Cuando salgan poco me entenderán)
En fin, primer escrito que hago que no sigue términos estrictamente regulados y que los hace parecer un escrito de los buenos, pero este me gusta mucho. ¡Tiene mucha interioridad: D! Supongo que pasara un buen rato para que vuelva a escribir de esta forma o quizás no. Habrá que ver, básicamente hablando… ¡Todo es eventual!
Encontrar esas miradas oscuras envueltas sobre el rojo Carmín de los labios de la soledad. Reconocer al fin esas palabras que se envuelva con mi alma. Quiero responder esas miradas que recibo a diario con ganas de un encuentro casual y fortuito, pero soy cobarde en muchos aspectos. La vida aun se me parece como el ensayo de una obra que jamás se estrenara ¿A que le temo si nunca pasare vergüenza ante el público?
Cuando las miradas se crucen otra vez, en medio de las gotas de una lluvia de palabras plasmadas que siempre se repiten: Alma, Amor, Poesía, dolor y sobretodo Soledad; ¿Qué diré entonces? ¿Tendré el valor de saludar a un nuevo amanecer?
Hoy por hoy, los caminos que salen desde Roma son infinitos. Está en mi decisión seguir uno y perderme en el hasta que me traiga aquí nuevamente. Hay tantos caminos que no se cual debería tomar, pero esas palabras que se repiten en mi ente y mis poemas, se vuelven cada vez más fuertes. Lucha unas contra otras y me traen de vuelta a la tierra para decidir.
De tantos, tantos, tantos caminos… ¿Cuál debería tomar?
La vida es un sueño. Un sueño impulsado por los corazones que palpitan al unisonó. ¿Recuerdas la primera vez que pusiste tu oído sobre su pecho, y supiste que palpitaban sus corazones a la par?, Y si aun no lo has vivido, ¿Qué crees que se sentirá?
Recuerdo los segundos que se han contado hacia atrás, ya que cada instante alarga más tu vida y te acerca a la muerte. Es un recorrido con estricto final. ¿Por qué dejarse llevar por la miseria, si sabes que al final morirás?
He dicho, y lo repito si es que lo quieres, que no me interesa mucho a donde voy, sino más de donde vengo. El futuro me preocupa, pero al punto que entiendo la imposibilidad de poderlo cambiar. Los hombres que algo han conseguido, no sabían cuándo ni cómo lo lograrían, simplemente… lo sabían.
Así es como, sin miedo ni interés de equivocarme, puedo intentar una hasta lo que el mundo entero ha catalogado de imposible. Imposible is Nothging
Si un hombre lo puede soñar, lo puede lograr.
Al tanto andar que caen abatidos
Ciegos reyes que sus almas han perdido
Cerca de sus tierras, la vida adormeció
Sin saber do su muerte aconteció.
Cubiertos todos de fina plata
Escucharon la tortuosa serenata
Supieron entonces de su muerte
Y todos, al unisonó, maldijeron a su suerte.
Ahora digo yo, al ver a estos muertos:
-¡Hasta los reyes son abyectos!
La lluvia puede acariciar tu rostro,
Y el viento cubrir de ternura tú alma,
Pero tus suspiros por las noches
¡Dedicados a mi no serán!
Podrán nuestras miradas cruzarse otra vez,
Y la rutina hacernos topar,
Pero las sonrisas en tu boca
¡Dedicadas a mi no serán!
Otros brazos te podrán abrazar
Y labios tu boca besar,
Pero con tanto brío como yo
¡Jamás nunca te querrán!
Y me preguntas suavemente
Con tu boca rojiza pegada a mi oído
¿Dónde duerme mi cariño?
¿Y tú me lo preguntas, tan inocente?
¡Se encuentra pegado a tu olvido!
Se encendió como un Sueño,
Que luego, amor, se hizo mi deseo.
Y vi por vez primera lo Ceñido
Por el triste manto del olvido.
Retumbo el Canto sonoro
Entonado por la lira de oro
Allí enmudeció mi alegría
Al irte tu, amor del alma mía.
Ahora que tu boca no se pega a mi boca,
La alegría a mi alma tampoco le toca.
Y llegada la noche, sentado en el diván
Mis suspiros no saben si vienen o se van.
Viviré con los recuerdos dolientes,
Clavado en tu foto con mirada ausente
Mientras mi vida lenta se deshoja
En pedazos de amor que nadie recoja.
Hace algún tiempo entre conversaciones una promesa surgió, entre medio de palabras, bromas, risas y demás.
Prometí, pequeña, ir a buscarte terminado el plazo de tormentos que me pudiera auto imponer, para terminado eso estar completo en cada aspecto que pudieras requerir. Prometí, pequeña amiga, irte a buscar. ¿Me tomaste en serio en aquella oportunidad?
Saber cuántos peligros se esconden en cada corazón o en cada una de las esquinas de las calles, llenas de oportunidades y luces de Neón, es algo sencillo para todos los que alguna vez quisimos algo más que un parpadeo y un “¡Ya está!”.
Es que, te diré que en cierta forma, a veces y cuando la oportunidad me lo permite, me gusta ser un poco exigente con el mundo y disfrutar de las bellezas que se han repartido de cabo a cabo, por todo el ancho mundo.
Me gusta, mi pequeña amiga, ver los amaneceres del primer y el ultimo día, o sentir el aroma de la rosa que se abrió una mañana en el desierto, o acaso poder recibir los rayos del primigenio sol naciente, o si estuviera la oportunidad, hacer vibrar mi corazón con el canto de animales que el ser humano jamás soñó.
Todo esto son los sueños que se funden con la idea de que algún día, si nada nos lo impide, podría irte a buscar.
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